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Menos pantallas y más zapatillas

 

 

 

 

¿Sabías que solo uno de cada tres chicos hacen actividad física todos los días? ¿Sabías también que los niños y adolescentes pasan más de siete horas por día en promedio usando pantallas?

 

Tenemos entonces chicos que no hacen la suficiente actividad física. Y quizá sea como consecuencia de la proliferación de pantallas a libre demanda. Y, si a eso le sumamos una alimentación desregulada, sin ningún tipo de intervención orientada a mejorarla, se traduce en una combinación explosiva que redundará en consecuencias nocivas con el correr de los años.

 

Por eso es tan importante que como padres, maestros o cuidadores empujemos a esta generación a que dejen el teléfono, la compu o la play y se levanten del sillón o salgan de su cuarto con las zapatillas puestas dispuestos a salir al mundo y a mover el esqueleto.

 

Sabemos que no es fácil, pero si logramos inculcarles la costumbre de correr, saltar y jugar desde pequeños fuera de lo estrictamente escolar, será más sencillo que pretender que salgan a correr maratones cuando tengan 15.

 

Tan solo promoverles una actividad por más diminuta que sea va a restar horas pantalla y eso va a redundar positivamente hoy y también perfilará en nuestros chicos una personalidad menos pantalla dependiente.

 

Acá van algunas ideas para ayudar a que tu hijo o hija se pongan en movimiento:

 

* Proporcioná juguetes activos desde que son chiquitos e invitá a los familiares a que lo hagan también. Aun siendo bebes debemos alejarlos de las pantallas y promover el uso de pelotas, triciclos, soga de saltar, bici y patines.

 

* Jugá con tu hijo. Desde que son chiquitos podemos transmitirles lo lindo de hacer actividad al aire libre, de disfrutar de moverse y de hacerlo juntos. Ayudalo a involucrarse con un nuevo deporte y, cuando no puedas practicarlo vos, acompañarlo, mirarlo, alentarlo (pero sin presionarlo) serán excelentes maneras de que tenga ganas de ir cada semana.

 

* Hablá con su pediatra. Él lo conoce desde que es bebé, puede ayudarlo a entender por qué la actividad física es importante y contarle sobre los perjuicios de ser sedentario.

 

* Los juegos de mesa y los libros también reducen los tiempos de pantalla. Todo vale a la hora de bajar la cantidad de horas de consumo tecnológico.

 

* Si es algo en lo que está involucrada toda la familia también habrá probabilidades de que la actividad se sostenga y es una gran manera de pasar tiempo juntos. Pasear en bicicleta, salir a pasear al perro son sólo algunas de las actividades que pueden hacer todos juntos. Compartir aquellos juegos clásicos de todos los tiempos como el elástico, la rayuela o el tinenti son buenas opciones para compartir un rato en movimiento.

 

*Como decimos siempre, con cada tema que tocamos: dar el ejemplo es la mejor manera de transmitir una buena costumbre. Pero aún mas en este caso, como padres también hacemos abuso de las pantallas así que deberíamos limitar drásticamente su uso, al menos frente a nuestros hijos, principalmente si es por trabajo o en momentos del día que son para compartir con ellos. Los chicos que ven a sus padres disfrutar de los deportes y de la actividad física tienen más probabilidades de hacerlo ellos también.

 

*Y esto es fundamental: ¡apagá las pantallas! Poné un límite para el uso de la televisión, la computadora, la tablet, la play o el celular. Una buena manera de poner límite es establecer una cantidad determinada de horas por día o turnos para el uso de determinados dispositivos, dependiendo de la edad. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda no más de 2 horas de tiempo total de pantalla cuando son chiquitos. Así, por ejemplo: un día pueden usar la compu y otro pueden jugar a la play.

Otro secreto para lograr esto puede ser regular la conexión de wifi en casa e ir cambiando la contraseña.

 

Claro que no es sencillo y no debemos ser tan estrictos porque no se mantiene en el tiempo…

Estas son recomendaciones ideales que deben servir como orientación. Es importante saber que con solo mejorar la situación actual ya es un avance.

 

No hay mucho secreto para una vida saludable: dieta balanceada, ejercicio físico y reducción de sedentarismo y uso de la tecnología. Cúanto antes incorporen estos hábitos, mejor. Pero nunca es tarde. Si tu hijo tiene sobrepeso o se mueve poco, no hay tiempo que perder: menos pantallas y más zapatillas.

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