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Niños sanos, niños hidratados

El consumo de agua va disminuyendo a medida que crecemos y las bebidas azucaradas ganan lugar en la mesa familiar. Los especialistas recomiendan que los chicos, al igual que los adultos, se hidraten correctamente antes de sentir sed.

La cantidad de líquido depende de la edad: lo sugerido para niños desde el año hasta los 10 añoses beber un litro y medio diario (de 4 a 6 vasos) y a partir de los 11 años se aconsejan dos litros por día (de 6 a 8 vasos).

Una mala hidratación puede afectar el rendimiento escolar o deportivo y generar un espacio favorable para el sedentarismo y la obesidad infantil. Por tal motivo, el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) elaboró un Decálogo de Hidratación saludable en la Infancia que resume las principales acciones para que los chicos adquieran el hábito de tomar agua:

  • Recordar que siempre el agua es la mejor opción: se recomienda limitar el consumo de bebidas azucaradas y no endulzar en exceso las infusiones.
  • No esperar a que el niño tenga sed: en la escuela y en casa, debemos asegurarnos de que el niño beba suficiente agua a lo largo del día. No olvidarnos de agregar una botellita con agua en el bolso o mochila de los niños para que puedan hidratarse saludablemente.
  • Poner siempre una jarra de agua en la mesa: es importante enseñar a los niños a preferir el agua, sobre todo al comer.
  • Prevenir la deshidratación en el deporte: beber agua antes, durante y después de hacer deportes es importante para tener un buen rendimiento.
  • Facilitar el acceso al agua en la escuela: un libre acceso al agua puede tener efectos positivos en el rendimiento cognitivo de los niños y su estado de vitalidad.
  • Mantener una fuente de agua cerca cuando están activos (plazas, juegos, cumpleaños): en épocas de calor o cuando se encuentran en ambientes climatizados, recordar que tanto la calefacción como el aire acondicionado aumentan las pérdidas insensibles del agua corporal.
  • Prevenir caries: al comer entre horas, no olvidar de tomar agua al final para enjuagar la boca y prevenir las caries, ya que el agua no ataca la estructura del esmalte dental.
  • Comenzar el día con un vaso de agua: agregar un vaso de agua al desayuno es una buena práctica para comenzar el día bien hidratado.

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