a
HomeVivir mejorNo a las bebidas isotónicas y energizantes para los chicos

No a las bebidas isotónicas y energizantes para los chicos

Para sorpresa de muchos los ingredientes que estas bebidas poseen no son inocuos y pueden producir más problemas que beneficios. El Dr. Cormillot te cuenta todo lo que tenés que saber

 

 

 

 

Tu hija de 7 te pide que le compres una bebida de colores chillones supuestamente deportiva en el supermercado. Tu hijo de 11 te cuenta que cuando juega al fútbol se compra una “isotónica” en el kiosko. Los amigos de tu hijo adolescente se juntan a estudiar y sobre la mesa hay bebidas energizantes. Más de una vez te habrás preguntado si consumirlas es bueno para los menores de edad. Y hacés bien. Porque no lo son.

 

Las bebidas deportivas o isotónicas (aquellas que suelen publicitarse como el complemento perfecto del ejercicio físico y que cuentan con múltiples vitaminas y minerales) y las energizantes (esas que suelen usarse para aumentar el rendimiento o si se tiene sueño) no son convenientes para los chicos. Aunque son distintas, tienen en común que los ingredientes que estas bebidas poseen no son inocuos y pueden producir más problemas que beneficios.

 

No nos referimos solamente a las calorías vacías que pueden aportar, como ocurre con otras bebidas azucaradas. Aquí, además de los azúcares, contienen otros ingredientes que pueden complicar el día a día de nuestros chicos y tener consecuencias más graves a largo plazo.

 

En ambos casos, hay que estar muy atentos al efecto de la publicidad. Los chicos son muy permeables a su influencia y ambas bebidas son vendidas como muy atractivas para alcanzar un estilo de vida ponderado por ellos. Las deportivas se muestran como una genialidad para el buen rendimiento físico y son auspiciantes de grandes eventos deportivos. Las energizantes se asocian con la sagacidad, la inteligencia, la rapidez mental y están íntimamente relacionadas con la noche, la fiesta y otros espectáculos.

 

Las deportivas/ isotónicas

 

Cualquier chico expuesto a la publicidad sabe que si hace ejercicio, pierde vitaminas y minerales, y quiere reponerlo con bebidas isotónicas. Pero es importante saber que tanto niños como adolescentes rara vez, si no nunca, pierden minerales o vitaminas suficientes durante sus esfuerzos atléticos como para necesitar una complementación extra.

 

Cuando se transpira, el sodio es el mineral más común que se pierde, sin embargo, la mayoría de los chicos ingieren suficiente sodio en sus dietas y no es necesario incorporarlo de manera adicional. En períodos de crecimiento, tampoco pierden vitaminas cuando sudan por lo que aquellas vitaminas dedicadas a recuperarlas también son innecesarias.

 

Según la Academia Americana de Pediatría, “la ingesta habitual de carbohidratos de las bebidas deportivas consumidas por niños y adolescentes debería evitarse o limitarse. El agua, y no las bebidas deportivas, debería seguir siendo la principal fuente de hidratación para niños y adolescentes”.

 

Ningún chico se beneficia de una dosis de más de 20 gramos de azúcar, 30 mg de sodio y otras sustancias que la componen después de un partido o de un entrenamiento. Una buena medida para promover la recuperación de los chicos tras un esfuerzo físico es que tomen agua, pero que la combinen con una banana, naranja o mandarina. Estas frutas contienen potasio, minerales y vitaminas, en mayores cantidades que muchas de las bebidas comerciales y sus azúcares naturales, ingresan en el torrente sanguíneo a un ritmo constante, a diferencia de una bebida industrializada que dispara los niveles de azúcar e insulina en sangre de forma poco saludable.

 

Las energizantes

 

Las bebidas energizantes no son inocuas. Su fórmula está pensada para ser estimulante del sistema nervioso central y cardiovascular. Si bien son de venta libre en cualquier supermercado o kiosco, hay cuestionamientos de los profesionales de la salud sobre los efectos perjudiciales que pueden tener en la salud de las personas en general y en los adolescentes en particular. Estas bebidas contienen aminoácidos, cafeína, taurina y guaraná que solas ya son complicadas para un chico y combinadas pueden ser aún más dañinas.

 

Como para tener una idea de lo que estamos diciendo, hay que saber que una botella de bebida cola de 600 cc tienen cerca de 60 mg de cafeína. La mayoría de las bebidas energizantes tienen el equivalente de aproximadamente 160 mg por cada 250 cc.

 

El exceso de cafeína está asociado con trastornos de salud como las palpitaciones, irritabilidad, trastornos del sueño y nerviosismo. Por estas cuestiones suele ser desaconsejado el consumo excesivo de café en el caso de los jóvenes.

 

Según estudios médicos, cuando se consumen bebidas energizantes “la función de las arterias de todo el cuerpo se ven afectadas”. Además, “hay un aumento de frecuencia cardíaca y arterial”.

 

También es importante explicarles a los adolescentes que mezclar bebidas energizantes con alcohol (una práctica muy extendida en previas y boliches en los últimos años) es peligroso. Se trata de un cóctel bastante complicado ya que el energizante es un estimulante y el alcohol un depresor por lo que pueden generar una sensación de sobriedad y aumentar el consumo de alcohol.

Comentarios