a
HomeSin categoría¡Vivan las bacterias (del intestino)!

¡Vivan las bacterias (del intestino)!

La flora intestinal, también conocida como microbiota, es un complejo ecosistema de microorganismos que vive en el aparato digestivo. Especificamente en intestino delgado y grueso. Es considerada como un órgano más dentro de nuestro cuerpo y tiene a cargo diferentes procesos, entre ellos la regulación de nuestra inmunidad. Por eso, cuando tenemos desequilibrios en la flora intestinal, aumentan los riesgos de distintos tipos de enfermedades como alergias, asma y enfermedades intestinales inflamatorias y hasta se lo relaciona con la regulación del peso corporal predisponiendo el síndrome metabólico aunque esto último todavía se sigue estudiando.

 

 

 

 

Cada persona tiene una microbiota diferente, formada por miles de especies de bacterias. Pero no nacemos con esta flora intestinal. En el momento mismo de nacer ya entran en contacto con las bacterias de la madre en el canal de parto y luego a través de la leche materna. Por eso es tan importante respetar el parto natural y amamantar al bebé, ya que son responsables de la diversidad bacteriana a futuro.

La composición de la microbiota evoluciona a lo largo de la vida en función de la dieta de cada persona y de su estilo de vida. Una dieta rica en azúcares, por ejemplo, favorece la abundancia de bacterias afines al azúcar, limitando la presencia de otras especies de bacterias. Como norma general, cuanta más diversidad de especies tiene una persona en su microbiota, más saludable es.

Los síntomas que pueden hacernos suponer la presencia de un desequilibrio de la microbiota a nivel intestinal son: flatulencia, lengua blanca, constipación, reacciones alérgicas, dolor en las articulaciones, predisposicion a los resfrios, cansancio crónico, diarreas frecuentes, entre otros.

Las variables relacionadas con la composición de la microbiota no son solo alimentarias, también influyen el estilo de vida y el nivel de estrés que se presenta día a día. Y, una vez más, la fibra aparece como una gran aliada. Cuánto más rica en fibra es la dieta de una persona, más diversidad de bacterias suele tener su flora intestinal.

Las personas que eligen harinas integrales con un alto contenido en fibra suelen tener una mejor microbiota que las que prefieren panes con harinas no integrales.

Otros alimentos que influyen son fruta, hortalizas y legumbres en abundancia. Los yogures y los preparados lácteos con lactobacilos y los alimentos con levaduras también ayudan a una saludable conformación de la flora intestinal. Es más, en algunos casos pueden ser indicación nutrional de los profesionales de la salud ante trastornos digestivos crónicos como forma de restablecer la flora intestinal.

Por otro lado, es importante saber que el exceso de alimentos ricos en azúcares y en grasas saturadas está asociado con una microbiota intestinal poco saludable.

Obviamente se siguen buscando relaciones entre la microbiota y los hábitos que adquirimos en nuestras vidas. Así que, como siempre, les recomendamos tener la alimentación más variada y saludable posible y ante cualquier duda siempre consultar a su médico.

Comentarios